PREAMBULO

 

A continuaci—n hemos traducido para Ud, estimado dirigente, profesor, ministro, anciano, laico de la Iglesia Adventista , un an‡lisis sobre la realidad Adventista en Australia escrita por el Pastor de la Iglesia Adventista del SŽptimo d’a de Wahroonga en Sydney, Australia, y distribu’da en inglŽs por el Dr. Samuele Bacchiocchi en sus circulares peri—dicas.

 

Principalmente nos mueve a esta traducci—n el hecho de que a nivel de la Asociaci—n IASD a la que pertenecemos, se haya distribu’do masivamente y en forma gratuita a los pastores y ancianos de iglesia, un libro pentecostal en su origen, forma y tem‡tica, titulado EVANGELISMO CON FUEGO del Pr.pentecostal alem‡n Reinhard Bonnke, quien entusiasma con sus audiencias de millones (s’, millones) y conversiones similares en Africa. Este entusiasmo Àse pretende contagiar a la Iglesia Adventista en Chile? ÀCon los riesgos que conlleva introducir un libro pentecostal, con bendici—n adventista a todos los dirigentes laicos, sin advertencia previa ?

 

Este es el riesgo que ya tenemos en Santiago, y que tal vez no nos estamos dando cuenta en quŽ aprieto nos estamos metiendo. Por ello, la voz autorizada de quien trata de no ser tragado por este movimiento adventista pentecostal , est‡ a vuestra disposici—n en este breve an‡lisis a continuaci—n

 

Recordamos tambiŽn que est‡ a disposici—n de quien estŽ realmente interesado , el libro del Dr. Samuele Bacchiocchi, LA MUSICA ROCK Y EL CRISTIANO, editado e impreso en Chile por un adventista laico, a un valor muy conveniente. S’rvase leer la nota al pie.

 

 

LA PENTECOSTALIZACION DEL ADVENTISMO

Introducci—n del Dr. Samuele Bacchiocchi

Profesor jubilado de la Universidad Andrews

Traducido por Rolf Baier Schmidt- Santiago. CHILE0

 

Las emociones deben ser controladas por la raz—n, pues de otro modo ellas pueden causar un tipo de conducta irresponsable, y hostil.  Este principio se aplica tanto a la vida  social como la religiosa. Una religi—n principalmente basada en la experiencia emocional puede hacer que las personas se sientan bien con Dios, pero Dios puede estar ofendido profundamente por sus manifestaciones emocionales. El sentir un elevado aprecio por Jesœs no es lo mismo que ser Su disc’pulo.  ƒste es el problema fundamental con el Neo-Pentecostalismo que est‡ haciŽndose camino en nuestra iglesia Adventista.  El ensayo que usted est‡ a punto de leer, escrito por el Pr. Lloyd Grolimund,  le ayudar‡ a que usted entienda el peligro de una religi—n basada en emociones que ignoran las ense–anzas b’blicas. 

 

El Pr. Lloyd Grolimund, se est‡ desempe–ando actualmente como el pastor principal de la Iglesia Adventista del SŽptimo d’a de Wahroonga en Sydney, Australia. Esta hermosa iglesia, est‡ ubicada cruzando la calle frente a las oficinas de la Divisi—n del Pac’fico Sur y de nuestro impresionante Hospital Adventista de Sydney . El Pr. Grolimund ha estado los œltimos 13 a–os dedicado por completo al ministerio - 10 de Žstos en el ministerio de j—venes en Queensland del Sur y Nueva Zelanda del Norte. Est‡ casado con Deanne y  tienen dos lindas hijas , Hannah de 5, y Danae, de 2.  

 

Con  preocupaci—n pastoral, Grolimund entrega un penetrante an‡lisis de la transformaci—n en el culto de adoraci—n que muchas de nuestras iglesias est‡ experimentando en Australia como resultado de influencias pentecostales.  

 

El problema est‡ asumiendo proporciones alarmantes. Usted encontrar‡ el an‡lisis de Grolimund equilibrado y pastoral. Su tono es constructivo y conciliatorio, no acusativo. ƒl revela un deseo genuino de encontrar una soluci—n al problema del tradicional culto de adoraci—n "estancado" que est‡ sacando a la mayor’a de los j—venes fuera de nuestra iglesia.  

 

El desaf’o que nuestra iglesia Adventista est‡ enfrentando en Australia tambiŽn est‡ presente en la mayor’a de los pa’ses Occidentales, incluso Europa y Estados Unidos.  Por lo tanto, el ensayo es pertinente para toda nuestra iglesia Adventista.  

 

Usted encontrar‡ que el Pr. Grolimund ofrece un an‡lisis perceptivo de c—mo el emocionalismo del Neo-Pentecostalismo est‡ cambiando la forma y misi—n de la iglesia  Adventista en Australia, y otros pa’ses Occidentales. El nuevo enfoque est‡ en los sentimientos y la experiencia, en lugar de la verdad b’blica cognoscitiva. Usted puede no estar de acuerdo con todo lo que el Pr. Grolimund escribe, pero usted ser‡ desafiado a  echar una fresca mirada al futuro de la iglesia Adventista. Yo siempre doy la bienvenida a cualquier estudio que desaf’a mi pensamiento. Tome tiempo para leer y compartir este estudio perceptivo con sus amigos. 

 

 

 

"FUEGO EN LA IGLESIA"

Lloyd Grolimund,

 Pastor principal de la Iglesia Adventista del SŽptimo d’a de Wahroonga  en Sydney, Australia

lgrolimund@kooee.com.au

 

En tanto escribo este art’culo (Diciembre 2003-Enero 2004), la iglesia en Australia est‡ sufriendo una transformaci—n considerable en el culto. Las influencias de la iglesia pentecostal de Hillsong, movimiento Parachute y otras , est‡n teniendo una influencia extraordinaria en la forma del culto de adoraci—n en el contexto Adventista. Esta actividad incluye la introducci—n y pr‡ctica de dramatizaci—n, mœsica rock cristiana, y un acercamiento informal al culto de adoraci—n que tiene como prop—sito alcanzar a la mente secular de quienes no est‡n afiliados a ninguna iglesia en la Australia urbana. 

 

Muchos arguyen que la inmensa cantidad de personas que asisten a las iglesias que practican este acercamiento es evidencia en s’ misma de la bendici—n de Dios. Bas‡ndose casi solamente en este punto, los defensores de este fen—meno insisten en un esfuerzo agresivo y sostenido para introducir e incorporar este culto de adoraci—n en la iglesia. En un alto grado sus esfuerzos han dado fruto y el culto de adoraci—n pentecostal est‡ llegando a formar parte de la corriente principal del Adventismo en  Australia. 

 

Esto es especialmente evidente en el trabajo con los j—venes d—nde las formas y el estilo pentecostal del culto de adoraci—n es utilizado casi universalmente por todas las asociaciones locales. Una reuni—n t’pica de j—venes involucra una predicaci—n poderosa, dramatizaci—n, y mucha mœsica de rock cristiano. En muchas campa–as de j—venes, congresos, etc., la mœsica conforma la mayor parte de la experiencia del culto de adoraci—n , a menudo ocupando m‡s de una hora. Los j—venes son llevados a la cima de la monta–a con canciones rockeras de fuerte golpeteo y luego bajados al valle con melod’as bastante m‡s tranquilas. Acompa–ando esta mœsica est‡ el movimiento de danza-baile y el batir las manos. Indiscutiblemente muchos de los j—venes apoyan este acercamiento y esto puede verse en los miles de j—venes que asisten a las reuniones de j—venes, campa–as, camporees, campamentos, etc.  

 

La inspiraci—n para la mayor’a de lo que se est‡ realizando a travŽs del culto de adoraci—n en el Adventismo no est‡ creado desde dentro de nuestras filas. En una gran magnitud las mega iglesias pentecostales est‡n dirigiendo la instrucci—n cristiana en Australia. Muchos pastores Adventistas, y oficiales de iglesia locales est‡n asistiendo a symposiums de entrenamiento y seminarios que son planificados tan profesionalmente , organizados, y dirigidos como cualquier programa secular. En cinco de estos programas estrella, se les dice a los estudiantes el infinito valor de adoptar el acercamiento pentecostal. Bandas rockeras espectaculares, experimentados directores de canto, poderosos ponentes , y cultos de adoraci—n que abruman totalmente los sentidos son una t—nica irresistible para los pastores Adventistas y l’deres locales de j—venes que se esfuerzan por ver un crecimiento en sus iglesias o grupos de j—venes. Agregue a esto las estad’sticas que alardean del crecimiento explosivo de la iglesia , y un argumento poderoso para ir por el camino pentecostal est‡ completo. 

 

La presi—n que este movimiento trae a los dirigentes de la iglesia que fijan la direcci—n y el enfoque de la Iglesia Adventista del SŽptimo d’a es inmensa. Es escasamente sorprendente que muchos aborrezcan el oponerse a esta tendencia carism‡tica, y se necesita gran valor para estar de pie contra tal acercamiento abrumadoramente popular y aparentemente exitoso. Que algunos lo hagan es evidencia de su compromiso con Dios y de su valor. 

 

Este fen—menos no est‡ restringido a edad, gŽnero, o geograf’a. Desde las iglesias rurales peque–as a las de las grandes ciudades, el reavivamiento alimentado por el pentecostalismo quema su camino a travŽs de las bancas de iglesia  y las mentes por toda Australia. Viejos y j—venes por igual se elevan con la excitaci—n y vibraci—n de este movimiento. 

 

AquŽllos que se atreven a oponerse a esta direcci—n son marginados como fan‡ticos y colocados junto a la lun‡tica franja de la extrema derecha. Los oponentes son vistos como tradicionalistas  y estrechos que no son capaces de adoptar una actitud positiva a los acercamientos contempor‡neos que se realizan para llegar a una sociedad secular que no pertenece a ninguna creencia. Las reputaciones se desvanecen, se pierden los amigos, y otros son condenados al ostracismo debido a su oposici—n. Muchos tienen miedo de las consecuencias de estar de pie contra este movimiento y por consiguiente permiten su progreso sin oposici—n.  

 

Otros han abrazado esta tendencia pentecostal y se esfuerzan por hacer avanzar su causa en cada giro. Ellos la promueven en sus iglesias; animan a la gente para que vaya a los symposiums y seminarios, y entonces aseguran su pasaje a las experiencias del culto de adoraci—n en cada oportunidad que pueden.  

 

M‡s de una iglesia Adventista se ha dividido irreconciliablemente debido a esto. A lo largo y ancho del pa’s hay iglesias, familias, y amistades destrozadas por el callej—n sin salida que el pentecostalismo trae al Adventismo.  

 

Debido a la metamorfosis del culto de adoraci—n en el Adventismo en Australia, la iglesia enfrenta un futuro incierto. Pocos podr’an argŸir que la iglesia post-moderna ser‡ muy diferente a la que hubo en el pasado. C—mo nos modelar‡ en tanto que la actual generaci—n de gente joven, inmersa en el pentecostalismo, se toma el liderazgo, se desconoce. Si es demasiado tarde para revertir la tendencia es cuestionable. S—lo Dios que conoce el principio desde el fin, sabe ciertamente a d—nde este perturbador fen—meno nos llevar‡.  

 

El culto de adoraci—n es el asunto 

 

El culto de adoraci—n siempre ha sido el tema entre Jesœs y Satan‡s. Este punto est‡ muy claro en la Biblia. A quiŽn nosotros rendimos culto determina nuestra existencia eterna. C—mo adoramos determina a quiŽn rendimos culto, de  la misma manera que a quien adoramos determina el c—mo efectuamos el culto de adoraci—n.  

 

As’ como el culto de adoraci—n siempre ha sido el tema, as’ continuar‡ siendo el punto de disputa en tanto el pueblo de Dios viaje a travŽs del tiempo del fin. Esto exige de nosotros un estudio cuidadoso y sobrio del asunto. S—lo entonces podemos llegar a conclusiones que estar‡n en  armon’a con el deseo de Dios. 

 

Dios es Fuego 

 

Hebreos 12:29 : porque nuestro Dios es fuego consumidor

 

A lo largo de la Biblia Dios est‡ caracterizado como fuego. Podemos ver esto en varios lugares. Aqu’ hay unos ejemplos. 

 

1. Dios era el fuego que tanto Ca’n y Abel estaban buscando. GŽnesis 4 

2. Dios era el fuego que llam— a MoisŽs a liderar a Israel. ƒxodo 3:2 

3. Dios era el fuego que protegi— a Israel en su estad’a por el desierto. ƒxodo 13:21 

4. Dios era el fuego que le dio los Diez Mandamientos a los Israelitas. Deuteronomio 4:12 

5. Dios era el fuego que llev— a Israel al arrepentimiento en los d’as de El’as. 1 Reyes 18 

6. Dios es el fuego que trae reavivamiento y perd—n en el bautismo. Mateo 3:11 y Lucas 3:16 

7. Dios era el fuego que puso a la iglesia Apost—lica en llamas. Hechos 2 

 

Es este Fuego (Dios) que un mundo post-moderno est‡ buscando en el culto de adoraci—n. De hecho el culto de adoraci—n tiene que ver con  la presencia del Fuego (Dios). Sin el Fuego (Dios) no puede haber ningœn culto de adoraci—n verdadero. 

 

Adventismo - La Iglesia en llamas y la Iglesia formal tradicional 

 

La gente (especialmente la gente joven) est‡ buscando Fuego (un Dios real) en la iglesia. Ellos han estado viniendo a la iglesia a la expectativa de tal experiencia desde nuestros inicios. DebiŽramos estar agradecidos de aquŽllos que han encontrado a Dios en el contexto del Adventismo australiano. Sin embargo, para muchos Žste no ha sido el caso. A menudo los convertidos entran al Adventismo esperando encontrar un Dios real que dirige un vibrante movimiento de fuego. En cambio, se encuentran con el formalismo y la tradici—n que rivalizan con el catolicismo.1 Esta es una experiencia devastadora para los nuevos creyentes.  

 

El fuego est‡ presente cuando los miembros de la iglesia est‡n comprometidos,  cristianos practicantes. Esto incluye el diario Estudio de la Biblia regular y oraci—n, junto con un esp’ritu de humildad y arrepentimiento. Los miembros de la iglesia con este tipo de experiencia traen a Jesœs a la iglesia con ellos. Ellos son personas excitantes, vibrantes, felices que est‡n en paz con Dios y la iglesia. Otros son atra’dos a ellos y a su iglesia porque ellos ven a Jesœs a travŽs de sus vidas.  

 

Las iglesias llenas de personas salvadas son iglesias crecientes. El fuego de Dios quema fuertemente desde el pœlpito, en las clases de Escuela Sab‡tica, y en la junta de iglesia y en las asambleas de iglesia. La evangelizaci—n de los perdidos es la funci—n primaria de esta iglesia y todas las otras actividades est‡n subordinadas a esta misi—n. La Biblia es la œnica pr‡ctica de ley, y todas las decisiones y preguntas se resuelven a travŽs de la adhesi—n a su Palabra. La iglesia saturada de fuego est‡ abierta a cambiar cuando el cambio est‡ de acuerdo con la Biblia y adelanta la causa de Cristo.  

 

La iglesia tradicional formal hace que muy pocos de los convertidos se transformen en iglesia de fuego. Esta iglesia est‡ limitada por la historia y la pr‡ctica comœn. Los servicios del culto de adoraci—n son serios, mon—tonos, y predecibles. Cualquier cambio se ve como amenazante y peligroso y ser‡ evitado a toda costa. Es comœn para esta iglesia estar constantemente mir‡ndose hacia su interior, y la evangelizaci—n es una prioridad muy baja. Esta iglesia construye paredes en lugar de puentes hacia la comunidad. No es raro que esta iglesia pierda miembros r‡pidamente . Unos cuantos l’deres poderosos son los que dominan a menudo. El formalismo fr’o ha reemplazado el culto de adoraci—n lleno de un esp’ritu vibrante y como resultado directo esta iglesia est‡ muriendo o ya est‡ muerta. Por toda Australia los huesos de estas iglesias quedan al sol como un testimonio a la tonter’a de tal acercamiento - un acercamiento que se toma a menudo en el movimiento Adventista conservador . 

 

La respuesta a la Iglesia Tradicional Formal 

 

Inevitablemente el acercamiento tradicional formal es una iglesia que los j—venes y los australianos que no pertenecen a ninguna confesi—n encuentran poco atractiva. En gran parte Jesœs no est‡ presente y no hay fuego. Este acercamiento muy raramente gana almas para Cristo y la reforma de la Edad media fue una refutaci—n directa guiada por Dios a tal tradicionalismo  formal.  

 

Hay muchas respuestas b‡sicas al acercamiento tradicional formal. A continuaci—n hay unas cuantas: 

 

1. QuŽdese en la iglesia y ayude a construir paredes y mantener el statu quo. Es sorprendente cu‡ntos se sienten seguros y  a salvo con este acercamiento. 

2. Abandone el cristianismo y tambiŽn el adventismo. 

3. Intente reavivar la iglesia desde dentro a travŽs de una experiencia personal manejada por el fuego . 

4. Intente reavivar la iglesia desde dentro con el modelo pentecostal. 

5. Abandone la congregaci—n Adventista y forme otra iglesia Adventista basada en el modelo pentecostal. 

6. Abandone la Iglesia Adventista por otra - normalmente una pentecostal carism‡tica. 

 

El punto nœmero 3 es la œnica respuesta que un Adventista manejado por el fuego puede tener. A menudo tomamos otros acercamientos en detrimento de la iglesia y de nosotros mismos . Cada uno de estos puntos merece tiempo y estudio. Sin embargo es a los puntos 4 y 5 de los que el resto de este art’culo se preocupar‡. 

 

La Ola pentecostal y el Adventismo del SŽptimo d’a  

 

Es penoso para la mayor’a de los Adventistas ser testigos del abandono y deterioro del Adventismo en Australia. Generalmente la iglesia no est‡ en buena forma . El diezmo est‡ disminuyendo en tŽrminos reales, 2 la asistencia est‡ decayendo r‡pidamente 3 , y ya no somos m‡s capaces de apoyar los campos misioneros como una vez lo hicimos 4. Nuestros j—venes est‡n abandon‡ndonos en proporciones epidŽmicas, 5 y para cualquier lado que usted mira , la iglesia va r‡pidamente en retroceso. En tanto los miembros y el apoyo financiero desaparece, los pastores, administradores, y conscientes miembros de la iglesia  se preguntan cu‡ndo terminar‡ esta perturbadora tendencia. ÀQuŽ futuro, si hay alguno, tiene la iglesia Adventista del SŽptimo d’a en Australia?  

 

Confortadoramente, el Adventismo no est‡ solo en su dilema. La mayor’a de las Iglesias protestantes tradicionales est‡n enfrentando los mismos escenarios, y en la mayor’a de los casos est‡n en un estado m‡s devastado que nosotros. Denominaciones enteras est‡n en peligro de desaparecer del paisaje religioso australiano. Quiz‡s los œnicos grupos cristianos que se percibe que est‡n teniendo algœn Žxito en Australia postmoderna son los Pentecostales. Con sus mega iglesias, grandes grupos de j—venes, y tasas masivas de conversi—n, es dif’cil argŸir con su aproximaci—n 6.  

 

Debido a sus Žxitos los Pentecostales son ahora la referencia para el cristianismo moderno. Su mœsica, estilo, y acercamiento espiritual se han aceptado e incorporado en cada faceta del culto de adoraci—n y pr‡ctica protestante.  

 

La correcta teolog’a requiere que m‡s que tener Žxito debe ser el catalizador para el cambio en el Adventismo- especialmente un cambio pentecostal. La Biblia dice, "tu palabra es verdad y una l‡mpara a mi camino". Seguramente si vamos a aceptar como denominaci—n la ola pentecostal que est‡ actualmente sumergiendo al Protestantismo y subsecuentemente tambiŽn a  nosotros, entonces debe realizarse la prueba de la verdad honrada por el tiempo.  

 

ÀQuŽ hay de malo con el pentecostalismo? 

 

Lo que la Biblia tiene que decir sobre el movimiento pentecostal es tanto interesante como sereno. S—lo cuando nosotros entendamos la perspectiva b’blica en este fen—meno asombroso, podremos tratar con su avance sobre la Iglesia Adventista a inicios del siglo 21 . 

 

Como ya hemos visto, la presencia de Dios en la Biblia a menudo se pinta como un fuego consumidor. Cada acercamiento que Dios ha tenido hacia la humanidad, Satan‡s ha creado una falsificaci—n. Tome lo siguiente por ejemplo: 

 

i. Dios cre— el mundo  

Satan‡s se opone a travŽs de la evoluci—n 

ii. Dios cre— el S‡bado  

Satan‡s se opone con el culto del domingo 

iii. Dios dice que el alma que pecare morir‡   

Satan‡s se opone con que el alma es inmortal 

iv. Dios dice que la segunda venida ser‡ visible 

Satan‡s se opone con un rapto secreto 

v. Dios cre— el matrimonio  

Satan‡s se opone con el concepto de pareja (compa–eros)  

vi. Dios crea el sexo  

Satan‡s se opone  con la inmoralidad 

vii. Dios crea el alimento  

Satan‡s se opone con la glotoner’a 

 

Satan‡s se opone a cada acci—n de Dios. Cada falsificaci—n est‡ dise–ada para confundir y enga–ar.  

 

La presencia de Dios como un fuego consumidor ÀtambiŽn tiene una falsificaci—n sat‡nica - una falsificaci—n dise–ada para debilitar y eventualmente destruir el movimiento Adventista y su mensaje? Yo propongo que esta falsificaci—n es el movimiento mundial pentecostal carism‡tico. 

 

El Fuego falso en la Biblia 

 

En Hechos cap’tulo 2 el Esp’ritu Santo da poder a la naciente iglesia con una de las experiencias m‡s dram‡ticas en la Biblia. El poder de Dios fue liberado en los corazones de 120 hombres y mujeres ordinarios. Las llamas de fuego descendieron en el cuarto e iluminaros las cabezas de los creyentes. Con sus vidas lavadas en el derretidor poder del Esp’ritu santo, esta peque–a banda de peregrinos cambi— el mundo para siempre con la historia de Jesœs. Como resultado de esta experiencia Jesœs fue llevado a cada rinc—n de la tierra. Esto no podr’a haber pasado excepto a travŽs del poder del Esp’ritu santo en los corazones de los creyentes.  

 

Era la presencia de Dios a travŽs del fuego (El Esp’ritu santo) que provoc— el milagro que dio nacimiento a la Iglesia cristiana apost—lica (el PentecostŽs en Hechos 2). El Adventismo del SŽptimo d’a es el descendiente directo de este movimiento manejado por  Fuego . No s—lo Dios nos ha bendecido con la verdad, sino ƒl tambiŽn ha concedido el Esp’ritu santo (el Fuego) para hacer avanzar la verdad. Esto es el por quŽ un movimiento diminuto en el siglo 19 ha crecido r‡pidamente como los hongos y se ha desarrollado en una gran confesi—n internacional que tiene veinte millones de adoradores participantes en casi cada pa’s de la tierra. 

 

A lo largo de los a–os el Adventismo ha enfrentado muchas crisis. Kellogg pens— traer a la iglesia a sus rodillas. La influencia de Desmond Ford vio docenas de pastores y cientos de miembros de la iglesia dejar el trabajo y la fe. A veces, si no fuera por la intervenci—n directa y gu’a de Dios, la iglesia podr’a haber ca’do. Y sin embargo a travŽs de todas las controversias, apostas’as y divisiones, la iglesia ha seguido resueltamente porque Jesœs es su capit‡n. Ella no puede tropezar. Sin embargo ahora la iglesia se enfrenta con un nuevo y diferente tipo de amenaza - el Neopentecostalismo 6. ƒste es el desaf’o m‡s peligroso que ella ha enfrentado en toda su historia , y es este movimiento particular con el que este art’culo est‡ interesado.  

 

El Pentecostalismo es un movimiento interdenominacional. Su abarcante influencia satura a las iglesias Cat—licas, Protestantes y Adventistas del SŽptimo d’a. Este fen—meno ha tenido tal vez m‡s influencia en el cristianismo moderno que cualquier otro factor. Con todo Àhay algo malo y hay alguna buena raz—n por quŽ este movimiento es tan peligroso para el Adventismo del SŽptimo d’a?  

 

En la base del movimiento Carism‡tico pentecostal est‡ la poderosa direcci—n y ministerio del Esp’ritu santo (Fuego). La religi—n basada en la experiencia, y que se transforma en verdad, es el modelo defendido por el Neo Pentecostalismo. La evidencia de esto se manifiesta en una mir’ada de fen—menos y Žxitos. Algunos son como sigue:  

1. Hablar en lenguas 

2. Curaciones y milagros 

3. Crecimiento espectacular 

4. Declaraciones y ministerio profŽtico

5. Unidad 

6. Dones espirituales 

7. Exito y riqueza secular 

8. Colegios superiores y escuelas 

9. Cl’nicas mŽdicas 

10. Adoraci—n poderosa culturalmente relevante 

11. Mœsica original 

12. Enormes y brillantes conferencias de entrenamiento

 

A pesar de estos rasgos atractivos que est‡n llevando a muchos a creer en el Žxito de este movimiento manejado por el Esp’ritu, una duda remanente queda en las mentes de muchos Adventistas del SŽptimo d’a. Hay una inc—moda sospecha de que todo no est‡ correcto en la prisa precipitada con que algunos de nuestros l’deres est‡n animando a la iglesia Adventista a unirse con el Neo Pentecostalismo. 

 

La generaci—n actual de j—venes Adventistas del SŽptimo d’a est‡ buscando a Dios. Ellos vienen a la iglesia de su familia (IASD) buscando Fuego (Dios). En muchos casos, tr‡gicamente, ellos no lo est‡n encontrando (Dios). Sin embargo, a diferencia de las generaciones anteriores que abandonaron el Adventismo y tambiŽn el Cristianismo,7  estos j—venes no abandonan el cristianismo -ellos simplemente abandonan el Adventismo. La inmensa mayor’a termina en  iglesias Carism‡ticas que se calientan alrededor del fuego pentecostal- y el fuego quema fuerte. En cualquier tarde de domingo puede encontrarse  cantidad innumerable de j—venes Adventistas asistiendo al culto en la iglesia pentecostal de Hillsong en Sydney. El aplastante problema con esto no es s—lo el concepto del culto falso del domingo -es el fuego -el fuego pentecostal- lo que es falso. 

 

El Caso B’blico en contra del fuego pentecostal 

 

En Apocalipsis cap’tulo 13 nos enfrentamos  con dos bestias. La primera bestia (vers’culos 1-10)8 han sido identificadas claramente por los estudiantes de la Biblia desde la Reforma protestante como la Iglesia de Roma. Al acercarnos al tiempo del fin este poder religioso dirige una gran rebeli—n mundial contra Dios.  

 

La segunda bestia (vers’culos 11-17)9 es entendida por los Adventistas del SŽptimo d’a como la representaci—n de los Estados Unidos de NorteamŽrica. Con esta perspectiva veamos los vers’culos 13 y 14: "tambiŽn (Estados Unidos) hace grandes se–ales, de tal manera que aœn hace descender fuego del cielo  10 a la tierra delante de los hombres. Y (Estados Unidos) enga–a a los moradores de la tierra con las se–ales que se la ha (a Estados Unidos) permitido hacer  en presencia de la bestia (Iglesia de Roma) , mandando a los moradores de la tierra que le hagan imagen (una falsa adoraci—n) a la bestia (Iglesia de Roma) que tiene la herida de espada y vivi—" (Apoc. 13:13-14) .11 

 

Recuerde que el fuego de Hechos 2 es la presencia y unci—n del Esp’ritu Santo , sin embargo a diferencia del fuego de Hechos 2 que provoc— el nacimiento de la iglesia apost—lica, este nuevo fuego sirve a u prop—sito oscuro y siniestro. Principalmente el prop—sito de este fuego falso es causar que hombres y mujeres sean enga–ados y abandonen  a Jesœs. Hace esto animando el mundo a preparar una imagen (culto falso) a la Iglesia de Roma.  

 

Si el "fuego verdadero" es la obra del Esp’ritu santo que provoca reavivamiento, arrepentimiento y cambio, entonces el "fuego falso" de Apocalipsis 13 debe ser la emanaci—n de un esp’ritu falso que enga–a y lleva a las personas lejos de Dios. 

 

ÀPodr’a ser que el fuego falso de Apocalipsis 13:13 no estŽ lejos del esp’ritu huracanado que dirige el reavivamiento Carism‡tico pentecostal (fuego falso) que ha tomado el mundo, y como consecuencia mucho del Adventismo occidental?  

 

Vea otra vez lo siguiente que aparece en el vers’culo 13: 

1. El fuego viene de la segunda bestia (Estados Unidos) 

2. Es milagroso. 

3. Baja del cielo (es espiritual). 

4. Causa que todo el mundo adore a la primera bestia - la Iglesia de Roma 

 

Ahora considere lo siguiente a la luz de los puntos anteriores: 

1. El movimiento pentecostal viene principalmente de EE.UU.. Esta gran naci—n todav’a es la base de poder de este vibrante movimiento.  

2. El movimiento pentecostal est‡ arraigado y sumergido en lo milagroso. Esto incluye curaciones, profec’as, hablar en lenguas, sue–os y visiones. 

3. El fuego es la presencia sobrenatural de un ser sobrenatural. Los cristianos identifican esto como Dios. El esp’ritu que maneja al pentecostalismo es sobrenatural -baja del cielo y es espiritual -pero yo estoy proponiendo que no es de Dios. Como mostrar‡ este art’culo, el fuego que quema fuertemente en este movimiento tiene sus or’genes en un reino m‡s oscuro. 

4. El movimiento pentecostal est‡ uniendo las iglesias de la cristiandad en un todo ecumŽnico. Bautistas, Metodistas, Congregacionalistas, Adventistas del SŽptimo d’a, Cat—licos -todos nosotros encontramos unidad en una experiencia de culto comœn - una pentecostal. No es irrazonable esperar esto para jugar un gran rol en el movimiento ecumŽnico que unir‡ las iglesias y las religiones del mundo justo antes del tiempo del fin. 

 

Si la hip—tesis anterior es verdad, entonces debemos hacernos las preguntas siguientes: 

1. ÀC—mo puede el movimiento pentecostal ser acusado de ser dirigido por un esp’ritu falso? 

2. Aun en el caso de que un esp’ritu falso dirija el pentecostalismo Carism‡tico, Àc—mo puede este movimiento ayudar a preparar una imagen en honor de la Iglesia de Roma?  

3. ÀQuŽ papel est‡ jugando el pentecostalismo en el movimiento ecumŽnico? 

 

ÀC—mo puede ser acusado el movimiento neopentecostal de ser dirigido por un esp’ritu falso? 

 

Lo que hace que el movimiento neopentecostal sea tan sutil es su aparente consentimiento con la verdad.12 Sin embargo yacente debajo de esta fe hay un paquete de acercamientos doctrinales que no son compatible ni con el Adventismo  ni con  la Biblia. 

 

Isa’as 8:20: ÁA la ley y al testimonio! Si no dijeren conforme a esto, es porque no les ha amanecido". ƒste es un texto simple que introduce un concepto simple. Cuando un movimiento no habla segœn la ley 13 o el testimonio 14, entonces la Biblia declara que es porque no hay luz en Žl.  Si el Pentecostalismo se prepara como el l’der espiritual de la Cristiandad (y como consecuencia del Adventismo), entonces al menos debe abrazar la ley de Dios y Sus Escrituras.  El hecho de que no abrace esta estrecha norma lo descalifica de tener autoridad y liderazgo. 

 

El movimiento pentecostal se cae en varias ‡reas respecto de la ley y el testimonio.  Tome lo siguiente por ejemplo: 

 

1. La omisi—n total y rechazo del S‡bado (Contrario a la ley) .15 

2. El rechazo de la Segunda venida literal de Cristo (Contrario al testimonio) .16 

3. La inmortalidad del alma que da como resultado que a la muerte exista vida eterna o infierno eterno (Contrario al testimonio) .17 

4. El bautismo del Esp’ritu santo separado de la conversi—n y evidenciado en hablar en lenguas. (Contrario al testimonio)18 

5. Siguiendo al rapto secreto habr‡ un per’odo de 7 a–os conocido como la tribulaci—n. DespuŽs de este per’odo Cristo volver‡ y personalmente establecer‡ su mandato por sobre las naciones por un per’odo de mil a–os conocido como el reino milenial (contra el testimonio) .19 

 

A travŽs de tres oleadas durante los œltimos 100 a–os, el movimiento pentecostal no se ha desarrollado en un pilar de la verdad.20 Si se puede decir algo significativo, la tercera ola normalmente conocida como el "movimiento de se–ales y maravillas" se ha alejado m‡s all‡ de la verdad que el "antiguo movimiento pentecostal" de principios del siglo 20  o la aproximaci—n neopentecostal de Žpoca reciente.21    

 

La pretensi—n del pentecostalismo de contar con el Esp’ritu santo no es necesariamente una validaci—n de su legitimidad.  Su relaci—n con  la Escritura (el testimonio) y la                                                                                                                                                            ley de Dios (la ley) debe determinar esto.  Si Žsta es la norma de referencia, entonces el Neo Pentecostalismo est‡ de hecho en serios problemas. 

 

El papel del Esp’ritu santo 

 

La Palabra tiene algunas visiones claras respecto de la obra del Esp’ritu santo y Su influencia y direcci—n hacia la iglesia: 

1. Juan 14:26:  "Mas el Consolador, el Esp’ritu Santo, a quien el Padre enviar‡ en mi nombre, Žl os ense–ar‡ todas las cosas y os recordar‡ todo lo que yo os he dicho".  Uno de los papeles centrales del Esp’ritu santo es ense–ar.  ÀPero quŽ es lo que ƒl  ense–a? 

 

2. Juan 16:13:  "Pero cuando venga el Esp’ritu de verdad, Žl os guiar‡ a toda verdad; porque no hablar‡ por su propia cuenta, sino que hablar‡ todo lo que oyere, y os      har‡ saber las cosas que habr‡n de venir". 

 

Es la funci—n del Esp’ritu santo ense–ar toda la verdad.  Si el Pentecostalismo pretende que el Esp’ritu gu’a la inspiraci—n y el liderazgo, entonces DEBE ser una bodega de verdad.  Debe ense–ar la verdad, predicar la verdad, practicar la verdad, deducir profundamente desde la verdad, obedecer y seguir la verdad. Como ya se ha ilustrado, este movimiento no es ni un baluarte ni un pregonero de la verdad.  Debido a esto el Esp’ritu santo no puede posiblemente dirigir este movimiento.22    

 

La diferencia entre el Adventismo y el Pentecostalismo  

 

El Adventismo no puede pretender tener toda la "verdad".  Lo que pone al Adventismo aparte del Pentecostalismo es su buena gana para crecer en "la verdad".  El desarrollo de la Iglesia Adventista del SŽptimo  durante los œltimos 150 a–os ha sido un trabajo en                                                                evidencia de este hecho.  Tome  lo siguiente por ejemplo: 

1. Cambio del culto de adoraci—n del domingo al S‡bado.  

2. Cambio de comer cualquier cosa a una comprensi—n de las leyes b’blicas de alimentaci—n.  

3. Cambio de los errores en la comprensi—n de la Trinidad a una comprensi—n b’blica de la Divinidad  

4. Comprensiones progresivas sobre la justificaci—n por la fe. 

5. La aceptaci—n y asimilaci—n de la verdad respecto del estado de los muertos. 

6. Comprensi—n y convicci—n del mensaje del santuario. 

 

Esta Iglesia Adventista del SŽptimo d’a es una ilustraci—n de c—mo una denominaci—n puede moverse a una comprensi—n m‡s profunda de la verdad en su viajar.  ƒsta es evidencia clara de la direcci—n del Esp’ritu santo- evidencia que no aparece en el Pentecostalismo. 

 

            Fuego falso atizado por un Esp’ritu Falso 

 

Debido a que el sistema pentecostal practica y anima la doctrina falsa, las pr‡cticas del culto falsas han seguido inevitablemente. Esto se ve el mejor en su integraci—n de la carne (el mundo) con las cosas de Dios.  Esta pr‡ctica hace que el acercamiento del culto de adoraci—n pentecostal sea muy peligroso.  

 

1 Juan 2:15 dice "no amŽis al mundo, ni las cosas que est‡n en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no est‡ en el". El culto de adoraci—n pentecostal est‡ saturado de la "carne".  En la vanguardia del acercamiento Carism‡tico est‡ el uso de la mœsica rock en el culto de adoraci—n.  Este fen—meno ha tomado por asalto a la iglesia (cristiana y Adventista) y sus or’genes y ra’ces se encuentran en la experiencia pentecostal.23 La mœsica rock es la primera l’nea en el asalto pentecostal, y es utilizado para hacer avanzar su mensaje en la corriente principal del cristianismo y del Adventismo.  Aunque este art’culo no tiene mucho que ver con el problema de la mœsica rock en la iglesia cristiana 24, no puede ignorarse su gran impacto en el esparcimiento de la pr‡ctica pentecostal entre las denominaciones cristianas.  La mœsica Rock es la vanguardia pentecostal para penetrar la corriente principal del cristianismo (y el adventismo).  Con su aceptaci—n viene una hueste de otras influencias y pr‡cticas pentecostales que est‡n haciendo cojear a la iglesia cristiana (Adventista) y deteniendo por secuestro su mision25 

 

Nosotros estamos lisiados y detenidos por secuestro porque nuestros j—venes son quienes tienen la orden de Dios para terminar la obra.  Ellos son quienes est‡n mayormente impactados por el acercamiento pentecostal.  Cuando ellos se sumergen en la experiencia pentecostal, es casi imposible para ellos tener una relaci—n autŽntica con Jesucristo.  El Esp’ritu santo no est‡ presente en muchos de nuestros programas de j—venes cuando los j—venes son llamados a rendir su vida, a comprometerse totalmente y a un servicio sin ego’smo.  El uso del culto de adoraci—n basado en la carne en el momento en que nuestros j—venes son llamados a Jesœs causas que el Esp’ritu huya.  Es s—lo a travŽs de un caminar genuino con el Salvador que los j—venes encontrar‡n el poder del Esp’ritu, necesario para terminar la obra.  Esto no suceder‡ ni puede suceder mientras continuemos sumergiendo y ahogando a nuestros j—venes en el Pentecostalismo. 

 

Prominente entre Žstos est‡ el drama (teatro), la expresi—n creativa (baile), hablar en lenguas, risa santa, profetizar, y las curaciones. A travŽs de estos medios pentecostales el enfoque del mensaje cristiano (Adventista) se ha vuelto una experiencia.  La entretenci—n mundana y la excitaci—n placentera (cosquilleo) est‡ en la base de esta experiencia.  La verdad de la Biblia se ha subordinado a la "experiencia".  Esta es la raz—n del porque las doctrinas claves de la Palabra son totalmente ignoradas en la bœsqueda urgente de una elevada vivencia experiencial.  Esta elevada vivencia experiencial es inducida a travŽs de la mœsica rock y entretenci—n barata estilo Hollywood  - modos que claramente  no est‡n influenciados por el Esp’ritu de Dios, sino m‡s bien por el esp’ritu de oscuridad. 

 

Estos veh’culos m‡s dŽbiles y menos eficaces han reemplazado la predicaci—n de la Biblia.  Este es prop—sito declarado de Satan‡s.  En muchas iglesias cristianas la predicaci—n de la Palabra de Dios ha sido substitu’da 26 dramas teatrales de largo alcance27, horas de mœsica rock pesada, y un mont—n de danza creativa de poco contenido.28 Bill Hybels ,  pastor principal de la Iglesia comunitaria de Willow Creek, declara este principio cuando dice, "los servicios del culto de adoraci—n de fin de semana se basan en mœsica, drama, y el evangelio predicado, principalmente en ese orden".29 Esto est‡ en contraste directo con la exhortaci—n del ap—stol Pablo "predica la Palabra"30.   

 

La actitud ambivalente del Pentecostalismo al predicar la Palabra de Dios ha tra’do "el derrumbamiento del cristianismo "(Adventismo).  Mientras miles de personas est‡n experimentando las alturas del culto pentecostal, muy pocos conocen las preciosas verdades de la escritura que han escudado a la iglesia del error y la apostas’a a travŽs de los milenios.  

 

El Pentecostalismo es un movimiento basado en doctrinas falsas y verdades a medias que descansa en una poderosa experiencia sensorial para sobrepasar cualquier defensa o reserva el Cristiano sincero pueda tener.31 Esto es lo que lo hace tan peligroso para la iglesia Adventista y su pueblo. 

 

ÀC—mo podr‡ el Movimiento pentecostal ayudar a preparar una Imagen a Roma? 

 

La comprensi—n profŽtica b‡sica Adventista ha sostenido que alguna fuerza unir‡ a las iglesias del Protestantismo para alcanzar a Roma a travŽs del abismo y unirse en una rebeli—n mundial contra Dios. 

 

Esta verdad ha sido ridiculizada y ha sido motivo de mofa por muchos eruditos de ser muy improbable y rid’cula.  En la base de su desdŽn ha estado la improbable "uni—n" de las denominaciones protestantes quienes durante siglos han estado profundamente divididas por creencias teol—gicas y doctrinas.  De hecho casi cada esfuerzo por encontrar unidad entre las belicosas denominaciones del Protestantismo ha terminado en fracaso ignominioso.  ÁSin embargo el advenimiento del Pentecostalismo ha cambiado irreversiblemente todo esto para siempre! 

 

La fuerza inexorable pentecostal avanzado en los niveles jer‡rquicos de cada corriente principal cristiana.  Las denominaciones Bautistas, Cat—licas, Unidas  y Anglicanas est‡n todas metidas en la controversia e influencia de este movimiento.  Mientras algunos te—logos y pastores abiertamente condenan su influencia controladora,32  muchos m‡s est‡n acept‡ndola como la nueva ola de un futuro.  Generalmente los pastores y protectores del reba–o est‡n promoviendo el Pentecostalismo como un movimiento que le habla a una generaci—n rebelde en tŽrminos tanto efectivos como poderosos.  La aceptaci—n del Pentecostalismo en la corriente principal del cristianismo (incluyendo gran cantidad del Adventismo occidental) es casi completa.33   

 

Los comentaristas cristianos fuera de los c’rculos Adventistas est‡n reconociendo esto.  La pr—xima "nueva ola" del cristianismo (podr’a)34 vendr‡ en forma Pentecostal. Con una cantidad de seguidores estimada en 500 millones, el Pentecostalismo abarca ahora la segunda comuni—n m‡s grande de cristianos en el mundo, m‡s que los protestantes y anglicanos combinados. Con su crecimiento continuo y su comprensi—n œnica de la experiencia cristiana, el Pentecostalismo promete reformar el cristianismo en el siglo 21.  35 

 

"El movimiento pentecostal no es simplemente una nueva denominaci—n", dice Margaret M. Poloma del departamento de sociolog’a de la Universidad de Akron. "El crecimiento del Pentecostalismo se parece m‡s al crecimiento del Protestantismo en el cristianismo, que el nacimiento de una nueva denominaci—n. Es un ejemplo de la reestructuraci—n del cristianismo."36   

 

Debido a que el Pentecostalismo es un movimiento m‡s bien que una denominaci—n, ha podido infiltrarse f‡cilmente en el cristianismo.  Esto se evidencia por todas partes. 

 

La mayor’a de los festivales cristianos de j—venes en Australia son organizados y administrados los pentecostales. "Youth Alive" (Juventud viva) es un ejemplo de uno de los mayores programas del ministerio en nuestro pa’s y es discutiblemente el m‡s exitoso.37 Miles asisten a estos eventos juveniles que est‡n saturados e inmersos en el  Pentecostalismo.   

 

Aquellos programas de j—venes que no son administrados por los Pentecostales est‡n tan fuertemente influenciados por este gŽnero de ministerio juvenil que no hay distinci—n entre ellos. 38 Un festival interdenominacional de rock cristiano en Nueva Zelanda llamado "Parachute" (Paraca’das) es un ejemplo de un megaevento cristiano que atrae a j—venes y viejos en cientos de miles.39 Gente de todas las fes y religiones son parte de esta excitante reuni—n, y tambiŽn est‡ inmersa en la onda pentecostal.  

 

En cada ciudad importante del mundo occidental es el Pentecostalismo el que est‡ abrumadoramente manejando la educaci—n cristiana y el entrenamiento de los laicos.   En Sydney, la iglesia de "Hillsong"40 fija el ritmo en conferencias y entrenamiento cristiano.41 Los cristianos por miles (incluyendo centenares de Adventistas) est‡n asistiendo a estos eventos de entrenamiento realizados en lugares comerciales importantes de la ciudad.   Armados con nuevos conocimientos e ideas excitantes que parecen funcionar, los l’deres de cada fe se desparraman en sus iglesias de origen para llevar a cabo lo que ellos han aprendido.  Casi todo el Protestantismo (inclu’do el Adventismo) se est‡ reuniendo a los pies de venerados dirigentes pentecostales. 

 

Donde una vez existi— divisi—n teol—gica entre las denominaciones protestantes, ahora hay armon’a espiritual y Žsta es de autor’a y se mantiene unida por una experiencia de culto pentecostal.  Este sentido de unidad, a travŽs del culto de adoraci—n, poderosamente pasa por encima de sospechas mantenidas por mucho tiempo, fanatismos, y diferencias doctrinales entre las muchas denominaciones.  ƒste es un punto crucial divisorio en la experiencia de la fe cristiana y sobre todo del Adventismo.   

 

Yo creo que esta nueva unidad cristiana, manejada por el esp’ritu de oscuridad e impulsado por la falsa doctrina y medias verdades, permitir‡ a un movimiento protestante unido pasar por sobre el abismo y agarrar la mano de Roma.42 Es todav’a dif’cil hacer algo m‡s que especular en c—mo esto suceder‡ exactamente.  No obstante, yo creo que este fen—meno continuar‡ evolucionando y el futuro contestar‡ nuestras preguntas en tanto se desarrolle.  

 

FUEGO EN APOCALIPSIS  13 

 

Apocalipsis 13:13, 14: "TambiŽn hace grandes se–ales de tal manera que aun hace descender fuego del cielo a la tierra delante de los hombres. Y enga–a a los moradores de la tierra con las se–ales que se le ha permitido hacer en presencia de la bestia, mandando a los moradores de la tierra que le hagan imagen a la bestia que tiene la herida de espada y vivi—". 

 

De lo que podemos estar seguros es que el fuego de Apocalipsis 13 que une al Protestantismo y lo prepara para unirse con Roma, no puede ser otro poder que el poderoso movimiento del Pentecostalismo en el cristianismo.  Esta conclusi—n puede justificarse por lo siguiente: 

i. Un Esp’ritu falso dirige al Pentecostalismo. 

ii. Esto se ejemplifica en la reticencia de este movimiento a seguir u obedecer la verdad. 

iii. Debido a esto, el Pentecostalismo es una mezcla de verdades a medias y falsedades, confiando en una "experiencia" m‡s bien que en "la experiencia empotrada en la verdad". 

iv. El Pentecostalismo es una experiencia religiosa y debido a esto puede verse como "proveniente del cielo". 

v. Todas las tres olas del Pentecostalismo se basan en lo milagroso en lugar de que la verdad legitime su posiciones.43 

vi. La influencia del Pentecostalismo en el cristianismo es profundo y aplastante - es de verdad un fen—meno mundial. 

vii. El cristianismo se ha unido a travŽs de la pr‡ctica pentecostal.44

viii. Todas las objeciones doctrinales previas y las diferencias est‡n en la actualidad pas‡ndose por alto o siendo removidas para estar de acuerdo con el poder del fen—meno pentecostal. 

ix. Debido a que el movimiento pentecostal est‡ manejado por el "esp’ritu" (falso), est‡ por lo tanto basado en el fuego (falso). 

x. Es un movimiento manejado por fuego que est‡ llevando a la gente lejos de la verdad y as’ lejos de Dios. 

xi. Debido a todo lo anterior, puede decirse seguramente que el Pentecostalismo es el fuego que enga–a al mundo entero y maneja al cristianismo hacia los brazos de Roma. 

 

Una Observaci—n Importante 

 

En esta coyuntura debemos notar que esto no habr’a sido posible si la iglesia cristiana reconociese y practicase la verdad como se encuentre en la Biblia.  El Protestantismo ha rechazado la Sola Escritura.  Esa desobedeciencia abierta de las verdades de la Biblia 45  ha dejado a la iglesia abierta totalmente al Pentecostalismo.  El Esp’ritu est‡ forzado a huir frente a la desobediencia, la Biblia es rechazada como la fuente de la verdad,46 y la iglesia cristiana cae ante el enga–o de un movimiento manejado por un fuego de buena presencia y dirigido por Satan‡s.   

 

Que el Adventismo en Australia est‡ siendo cazado en este enga–o de los œltimos d’as es probablemente inevitable considerando la enorme influencia que el Pentecostalismo ha podido ejercer a travŽs del pŽndulo del cristianismo.  Sin embargo no es justificable.  De todos los movimientos cristianos, es el Adventismo el que debiera haber sido m‡s inmune.  Nosotros tenemos visiones maravillosas en la profec’a junto con el consejo del ministerio de  Elena G. de White .  Que nosotros hayamos sido tan f‡cilmente llevados a esa condici—n es una maravilla. 

 

La Amenaza del Pentecostalismo para el Adventismo 

 

La amenaza del Pentecostalismo para el Adventismo no tiene paralelo en su peligro.  A continuaci—n hay algunos de los peligros que este movimiento manejado por el "esp’ritu" presenta: 

 

1. PŽrdida de Identidad - Al abrazar el movimiento pentecostal, el Adventismo est‡ perdiendo su identidad espiritual y doctrinal.  Nuestra "experiencia del culto de adoraci—n" es igual que cualquier otra denominaci—n o iglesia.  Debido a esto muchos de nuestros miembros (sobre todo j—venes) est‡n abandon‡ndonos por una "mejor experiencia de culto de adoraci—n" - una Pentecostal en una iglesia que adora los Domingos.